Un Camino a la Esperanza

Pedir ayuda es un derecho. Ayudar, es solo tu elección.

Hablar de “especies en vías de extinción” es un tema tristemente recurrente en nuestra sociedad actual. El ser humano ha extendido sus tentáculos destructivos hasta tal punto, que muchas especies animales han desaparecido o están a punto de expirar.

Por desgracia, este título “honorífico” puede aplicarse también, sobre algunas especies humanas. Seres inusuales que piensan más en el bien común que en la propia supervivencia. Seres preocupados por el bienestar de sus congéneres. Seres especiales que solo intentan ayudar a los demás.

Este es el caso que nos ocupa este mes: ADISFIM (Asociación de Discapacitados Físicos de Móstoles); un grupo de personas con grandes ideas pero con muy pocos medios para asegurar la supervivencia de su asociación.

Piensa por un momento en tu vida actual: todo lo que haces diariamente, los sitios a los que vas, las fiestas con los amigos, los planes, las metas… Un día, en un segundo, todo se esfuma en una curva con mala visibilidad. Y de pronto toda tu vida da un giro de 180º; tu coche último modelo se transforma en una silla de ruedas y tu dependencia te encierra en una cárcel, sin barrotes, pero cárcel, al fin y al cabo.

No hablo de casos hipotéticos sino de situaciones muy reales que, cada día, vemos en las noticias traducidos como accidentes de tráfico, laborales o, simplemente, despistes cotidianos con un resultado imprevisible.

Llegados a este punto, empezamos a entender lo que una asociación como ADISFIM puede hacer por nosotros: apoyo psicológico para ti y tu familia, tratamientos médicos, trabajo social, ayudas a domicilio, bolsas de empleo… En definitiva, ayudarte a empezar a vivir de nuevo. Estoy segura que, cualquiera que haya sufrido una situación semejante en primera mano sabe de lo que estoy hablando. Y los que no, es hora de que seamos conscientes de que nadie está libre de desgracias y, en cualquier momento, podemos vernos en esta tesitura.

Por todo esto, creo que es importante que TODOS tomemos conciencia y, echemos una mano para evitar que ADISFIM y asociaciones similares puedan librarse de la sombra de la extinción y centrarse en lo más importante de su trabajo: ayudar a los que lo necesitan.

Antonio Izquierdo, presidente de ADISFIM

ADISFIM lleva desde 1987 realizando su labor y cuentan con alguna subvención del Ayuntamiento de Móstoles, la Comunidad de Madrid y alguna de las obras sociales de las Cajas de Ahorros. La situación parece idílica, ¿verdad? Pero la crisis nos afecta a todos, y las subvenciones son cada vez más escasas.

ADISFIM cuenta con fisioterapeutas, auxiliares, psicóloga, trabajadora social, logopeda, terapeuta ocupacional, monitora, conductores y personal administrativo; pero el trabajo se acumula. Muchas son las cosas que quedan por hacer y pocos los medios.

Piensa fríamente en el dinero que te gastas en una noche de fiesta, ¿llegas a los 60€?

Por una cuota anual de 55 € puedes convertirte en un “Socio Protector“, alguien que no necesita los servicios de la asociación (y solo eso ya es para celebrarlo) pero que se preocupa de aquellos menos favorecidos, los que sí han visto como su vida cambió en un segundo y que ahora dependen de nosotros para empezar de nuevo. Recuerda que al ser ADISFIM una entidad declarada de utilidad pública, los donativos son desgravables en la declaración de renta y el impuesto de sociedades. Además, si tu donativo es superior a 70 €, te dan un masaje terapéutico GRATIS… para que TU también te beneficies.

Sí, hay crisis y no nos sobra el dinero, pero mañana podrías ser TU quien tuviera que aprender a vivir…

Por supuesto que hay otras formas de ayudar. ADISFIM acepta voluntarios, técnicos o no, pues es mucho el trabajo a realizar. Médicos, especialistas, webmasters, acompañantes… La finalidad es ayudar, abaratar el coste de los tratamientos crónicos o de larga duración, y hacer que los enfermos puedan llevar una vida digna y útil.

ADISFIM también está preparando eventos para recaudar dinero; sin ir más lejos, en el mes de noviembre habrá unas jornadas de Tai-Chi que permitirán a enfermos y sanos compartir este arte milenario y aprender que, juntos, podemos conseguirlo TODO.

Mas información sobre ADISFIM, pincha aquí…

ADISFIM Asociación de Discapacitados Físicos de Móstoles
C/ Libertad nº 14 Bis
28936 Móstoles (Madrid)
Tfno.: 91 646 86 41
adisfim@adisfim.es
www.adisfim.es


Por cierto, que un pajarito me ha contado que han presentado un proyecto a la Fundación Real Madrid…. Desde aquí, quiero desearles toda la suerte del mundo.

Anuncios

Soy un buscavidas, ¿y qué?

A pesar de su significado peyorativo, un buscavidas es una persona ingeniosa para buscar un medio de vida…

Según el diccionario de la
Real Academia Española:

buscavidas (De buscar y vida):

1. com. coloq. Persona demasiado curiosa en averiguar las vidas ajenas.

2. com. coloq. Persona diligente en buscarse por cualquier medio lícito el modo de vivir.

Un bebe, desde que nace, ya se busca la vida para comer: llora, patalea y se agarra como un poseso al pecho de su madre para alimentarse.
Seguro que fue un hombre prehistórico, aterido por las frías noches invernales en su cueva, quién se buscó la vida para para conseguir hacer fuego con 2 piedrecitas de pedernal. Por cierto, que un pariente lejano de este buscavidas, fue quien descubrió la rueda para poder transportar los mamut recién cazados hasta la cueva sin emplear tanto esfuerzo. La vida está llena de buscavidas, gracias a los cuales, ahora descansamos comodamente en nuestro sofá mientras hacemos las reservas para nuestras próximas vacaciones a través de nuestra página web favorita…

Hagamos un repaso por la literatura: Recordemos un momento al Lazarillo de Tormes; bien listo era su amo, pero el muchacho toreaba bien al ciego y conseguía sus propósitos. También podríamos mencionar a Hamlet y su parodia para descubrir quien había matado a su padre. Don Juan se las ingeniaba bastante bien para conseguir el favor de las mujeres más virtuosas y el Doctor Frankenstein fue capaz de dar vida a su monstruo utilizando cadáveres… ¿Esto no es buscarse la vida?

El mismísimo Cristobal Colón emprendió su viaje en busca de nuevas rutas hacia Oriente… Y llegó, sí. Descubrió un nuevo continente nada menos. ¿qué sería de los americanos si Colón no se hubiera buscado la vida para convencer a sus benefactores de que aquél viaje era tan importante? ¿Serían hoy por hoy la mayor potencia mundial?

La historia adquiere tintes dramáticos si recordamos, por ejemplo, a todos los supervivientes de los campos de concentración; eso sí que era buscarse la vida, nada menos que por sobrevivir! Igual podemos mencionar, a los millones de personas que mueren de hambre en el tercer mundo; otro ejemplo de buscarse la vida en toda regla, cada segundo es una lucha contra la muerte.

Bien es cierto que el término “buscavidas” ha adquirido con el paso del tiempo una connotación peyorativa (probablemente, Don Juan y el Doctor Frankenstein tienen algo que ver con ello); ni que decir tiene, si el término es aplicado a una fémina… entonces toma tintes insultantes. En estos tiempos de crisis… ¿no estamos todos “buscandonos la vida” para sobrevivir a tanto paro y falta de trabajo?
Unos recomiendan a familiares y amigos para un puesto de trabajo, otros intercambian musica y libros; hay quién hace horas extra para llegar a fin de mes y quien vende sus objetos viejos o compra otros de 2ª mano; los abuelos cuidan de los nietos para que los hijos puedan ir a trabajar, mientras los niños aprovechan la ropa de los hermanos mayores…

Puede que sea el momento de empezar a ver a los buscavidas como “Personas ingeniosas para buscar un medio de vida” Todos, en definitiva, somos “buscavidas” intentando cumplir nuestros sueños. De hecho, yo misma voy a reivindicarlo con toda la fuerza que me proporciona esta red y, a partir de ahora, esta servidora que se dirige a ustedes desde esta página, firmará todos sus artículos como…